Lorenza:
Traza tu propio retrato.
Alejandro Dolina: Lo primero que yo harìa si fuera el
publico italiano serìa desconfiar de quien, aprovechando el
desconocimiento ajeno, traza su propio retrato desde la distancia.
Yo podrìa decirles ahora cualquier cosa... podrìa jactarme
de libros que no he escrito, podrìa indicar destrezas que no
tengo, podrìa señalar aventuras que no me han sucedido.
Al sol efecto de aclarar muy brevemente las cosas, soy uno que escribe
uno que canta y uno que a veces està en radio. Ese soy yo.
Despues, si tenemos suerte, algun dìa nos conoceremos y entonces
sabrán se que soy alguien. Por otra parte Leon Bloy decìa
que nadie sabe quien es y si el publico italiano no sabe quien soy
yo, yo tampoco sé quien soy y nadie sabe quien es, asì
que empezamos a conversar y algun señal alguna intonación,
alguna vibración simpática de nuestras cuerdas nos dice
quienes somos.
Lorenza:
A mi me parece que en las Crónicas
del Ángel Gris tus cuentos sean como llaves
que abren en los lectores secretos cofres y hacen reaparecer recuerdos
que son universales como los que conciernen a los juegos, al Carnaval
o sea toda tradición que los racionalistas y el progreso
amenazan. ¿Cómo nacieron en este sentido las Crónicas
y lo que tu espresado en las Crónicas?
Alejandro: Es probable que esa sea una de las fuerzas que
mueven al libro, ¿no? Una reacción romantica ante
el progreso, ante el poder del dinero y de la razon finalmente,
que son los poderes que triunfan en el mundo a partir del Rinacimiento
- lo estoy diciendo justamente a una italiana. Hay una reacción
romantica me parece en principio en esos libros que nos encamina
hacìa la pasion, hacia los sentimientos y tambien desde luego
aquellas cosas màs elementales que hacen nuestra vida y que
parecen sepultadas por las obligaciones mundanas, como pueden ser
los juegos, pero tambien aquellas cosas que antiguamente se hacian
en comunión. El hombre de nuestros tiempos, sepultado por
las attracciones estas que hemos mencionado, del dinero y de la
razón, ha perdido lo que podrìamos llamar comunión:
está màs solo quizás que nunca y entonces quizás
allà una humilde reacción literaria antes esa soledad
y una busqueda de los juegos pero tambièn de las fiestas,
pero tambien de unos ciertos ritual populares que casi inevitablemente
hemos perdido. De todos modos, a mi me parece que no es una reacción
ingenua: los cuentos nos propician el retorno a edades menos complejas;
me parece que como armas ante el mundo que nos toca vivir se usa
por ejemplo el cinismo, la inteligencia, el humor en la manera que
se puede y no la mera ingenuidad ni la mera exaltatión de
cierta inocencia. Las formas artisticas tienen a ser complejas y
si bien se propicia un regreso a los juegos infantiles, las armas
que usamos para regresar a esos juegos son, me parece, armas de
una cierta complejidad.
Lorenza:
Yo leì en unas entrevistas que la historia del Ángel
Gris vos la escuchaste en Paris...
Alejandro: No, es una verdad, la escuché en Paris
quiere decir que se me ocurrieron en Paris; significa una cierta
creencia en la Musa; yo no sé si creo en la Musa, pero es
evidente que los escritores tienen impulsos interiores que a veces
tienen la sensación de que algo desde afuera les dicta o
les ayuda.
Lorenza:
Parece raro porqué a mi me contaron estas historias en Francìa...
Alejandro: ¿Ah sì? Y a mì se me ocurrieron
en Francia, quiere decir que para mejor disfrutarlas serìa
mejor de trasladarnos todos a Francia para ver si asì tienen
algun sentido... este pero sì, yo estaba de viaje en Paris
y asì se me ocurrieron las primeras historias de las Crónicas...
Lorenza: ¿En
qué data?
Alejandro: Hace mucho, hace mucho porqué les abandoné...
sobranacieron en el Setenta y tanto, y pues les abandoné
porqué comprendì que no servìan, y despues
les encontré alguna utilidad. Yo creo que la metodologia
del escritor suele ser curiosa: a veces conviene trabajar con ideas
mediocres, a veces conviene seguir trabajando aunque uno sepa que
las ideas son mediocres porque las ideas vienen atadas unas a otras
y a mejor, la mejor es la quinta idea es la buena. Entonces a veces
conviene ponerse a trabajar con una idea que no sirve para ver si
esa trae encadenada alguna que sì sirve. En este caso, las
ideas de Paris fueron inservibles, y estas de hoy tambièn.
Lorenza: Pero un tema que se encuentra en las Crónicas
y en la Opereta es el amor, el amor
imposible. ¿Si por supuesto el amor es el motor
del Universo, crees que inevitablemente cada obra artistica sea
el producto de un amor imposible?
Alejandro: Es muy probable; en cualquier caso el arte se
mobilisa màs por lo que no hay que no por lo que hay. El
hombre se huelga hacìa el arte cuando comprende que es incompleto,
cuando comprende que va a morir, cuando comprende que su apetito
de eternidad no serà saciado. Y casi, casi no hay gran arte
que sea expreción de entera satisfacción... casi,
porqué algunas cosas hay. En todo caso, cuando el arte revela
un estado de satisfacción existe ya el temor de que ese estado
no sea perpetuo, de modo que se hace la poesia, se lleva la poesia
en virtud de algo que se ha perdido. El poeta siempre perdió
algo: perdió su niñez, perdió su sueños
de gloria, perdió su sueño de justicia o perdió
la justicia o perdió la libertad o perdió el amor,
por eso la presencia de amores imposibles porqué son los
amores que desatan el fenomeno artistico y no los posibles. No es
que en mi vida yo busqué patologicamente el desaire y la
contrariedad amorosa, no. En realidad traté en que en mi
vida por lo meno algunos amores sean posibles pero el amor que desata
el arte es el amor que no està, el amor que se ha ido, el
amor que no ha llegado.. Las grandes novelas de amor son de amores
dificiles, no faciles, pero por lo que he dicho antes, porqué
si todo siguiera aldiguera conforme a nuestros deseos no habrìa
arte.
Lorenza:
En cambio, ¿el libro del fantasma?
El último... yo leì solo El extraño idioma
de Kampung Sebula: ¿es una especie de continuación
de las Crónicas u otra cosa?
Alejandro: No, almeno no en el intento, pero inevitablemente
las obras de un mismo escritor suelen continuarse de un modo secreto...
Lorenza: De todo modo, como en las Crónicas
hay un marco...
Alejandro: Sì, y tambien reaparecen algunos de lo
personajes de las Crónicas: aparece Manuel Mandeb
y Jorge Allen, no mucho, pero aparecen, pero no es una continuación
y creo además que es un libro bastante más pesimista
que las Crónicas. Si en las Crónicas
quedaban algunas dudas aquì esplicitamente se dice que no
hay milagros, que no se vuelve de la muerte, qua la juventud no
regresa y que los amores perdidos tampoco.
Lorenza:
¿Y esto depende de tu edad?
Alejandro: No creo, quizás no lo sé, no es
tan automatica la relación entre lo que le pasa a uno y lo
que uno inventa. A veces incluso es el contrario, recordemos lo
que decìa Nietzsche en el nacimiento de la tragedia, que
el pueblo más feliz, el más dichoso, el más
hermoso, el pueblo griego, fue el que inventò la tragedia
y tal vez uno crea historias tristes retorcidas en momentos en que
se encuentra más fuerte que nunca no hay una relación
tan facil entre el escritor y su obra... claro que hay una relación,
que no podemos saber como es; yo no estoy seguro de ser ahora más
pesimista que antes pero sì sé que ese libro me ha
salido un poco más pesimista o tal vez lo he hecho asì
simplemente como un recurso para diferenciarlo del otro, pero es
un libro más cinico: ese libro no cree mucho en lo que està
contando.
Lorenza:
¿Como es tu relación con
los personajes, con Mandeb...?
Alejandro: Mi relación con los personajes es tambien
compleja; en realidad Mandeb existiò, pero existiò
de un modo que no lo reconoceriamos; yo tenìa un amigo llamado
Manuel que muriò durante la dictatura y que era un hombre
aficionado a los pensamientos extravagantes, y por mera comodidad
cuando empezé a escribir las historias de Mandeb empezé
a pensar en mi amigo Manuel, pero después Mandeb le ganò
a mi amigo Manuel, empezò a tomar sus propias decisiones,
y ya fue otro. A veces por mera comodidad elegimos pensar en un
amigo o en alguien que conocemos para diseñar un personaje
pero despues ese personaje se olvida de nuestros amigos y a veces
de nosotros mismos. Asì que existiò un Mandeb pero
no era él, era otro.
Lorenza: ¿Los
otros personajes son como parte de una misma personalidad?
Alejandro: Es muy probable que sì... finalmente yo
no estaba pensando en mi amigo sino que estaba pensando en mi. Y
como uno es muchas personas en su vida, entonces yo he sido el musico
Castagnino, yo he sido el poeta Allen, yo he sido el refutador de
leyendas, y creo que soy mejor refutador de leyendas que hombre
sensible asì que desde luego hay mucho de mì, pero
lo que no hay es autobiografia.
Lorenza:
¿Quienes son tus modelos dentro
de la literatura argentina? Si tenes...
Alejandro: Sì, claro. No sé si tengo modelos
pero sì tengo obsesiones y costrumbres literarias que seguro
van a tener que influir en lo que yo escribo. Yo he leìdo
y sigo leyendo a Borges, era muy chico y es evidente... no quiero
decir que yo escribo como él ni trato de escribir como él,
pero es evidente: si tanto lo he leìdo algo debe estar marcando
mi viaje. Tambièn debo mentionar a Leopoldo Marechal (no
es tàn conocido en Italia: Leopoldo Marechal es autor de
novelas, es un autor muy complejo y no tàn conocido en el
exterior), Adolfo Bioy Casares seguramente sì. Bueno, todos
estos han sido notables influencias. Cortazar menos como influencia,
pero es un enorme escritor, pero tambièn muchos italianos:
yo soy muy aficionado a la literatura italiana, pasemos por alto
el autor del màs grande libro que se haya escrito, que yo
creo que es el Dante, y el Petrarca, el Boccaccio, y toda la literatura
clasica italiana, y podria nombrarte dos o tres autores que me han
obsesionado, uno Giovanni Papini, el otro es Pirandello, Pirandello
no solo en el teatro, no solo con los Seis Personajes u Enrique
IV o en La vida que me diste, no sé como se dice
en italiano, despues la novela El difunto Mattia Pascal,
como se dice...
Lorenza: Il fu Mattia Pascal.
Alejandro: Ah claro, bueno... Papini ha escrito una biografia
del Michelangelo que es meravillosa, ha escrito un cuento fantastico
que se llama Il giorno non restituito, el libro màs
famoso de él El diablo, El diablo es estraordinario,
en Il diavolo Papini dice que el destino final del diablo
es el perdòn, que el destino ultimo del mundo es el perdón
del diablo, es la reconciliacion, es el rescate del diablo y todo
el libro tiene una cantidad de historias diabolicas de la mitologia
ecc., pero tambièn un fortisimo contenido de meditacion filosofica
acerca del bien y del mal, y otro libro que ha sido muy famoso de
Giovanni Papini es El libro Negro, es un libro de historias
periodisticas que escribiò durante la guerra con los personajes
que hablan sobre Hitler, sobre la Segunda Guerra Mundial, sobre
los acontecimientos mondiales, un gran escritor, Papini. Bueno,
pues Moravia, Italo Calvino y ultimamente Umberto Eco.
Lorenza: Y Ariosto, ¿no?
Alejandro: Ariosto, bueno... como olvidarse de Ariosto. Pero
el vinculo del escritor con Italia no es solo las letras, està
todo mezclado. El artista italiano del Rinascimiento no es un especialista.
El Michelangelo era un pintor, era un escultor o era, mejor dicho,
un escultor y un pintor pero un buen sonetista, escribìa
muy buenos sonetos. Yo he disfrutado mucho, por ejemplo, de un libro
que ha escrito Benvenuto Cellini, que es una biografia, escrita
maravillosamente bien, incluso personajes secundarios de la historia
italiana que a partir de sus pequeñas visiones nos dan este
impresiones fortisimas: pensemos a Giacomo Casanova que tiene una
Memoria, asì que Italia influye en el escritor no
solamente con su literatura sino con su arte con su formidable potencia
intelectual, bueno pensemos en Leonardo.
Lorenza: El programa que conduces aquì en el Tortoni,
La venganza serà terrible,
¿qué representa para vos ahora? Hace muchos años...
Alejandro: Hace mucho, ha sido necesario someterlo a una
perpetua renovación de exigencias para que conservara interes.
Entonces yo creo que este es un programa que se renueva impercetiblemente,
a lo mejor las cortinas musicales son siempre iguales, el titulo
es siempre igual o el horario es siempre igual, pero nos gusta creer
que la exigencia que tenemos con nosotros mismos es cada vez màs
fuerte, patologicamente fuerte; hoy antes de venir aquì hemos
discutido tres charlas y una ha sido rechazada, una charla acerca
de la idea que tenian en la historia del Paraiso, y de la ubicaciòn
del Jardìn del Eden, ha sido rechazada por desconfiar del
autor, un gran autor que sabìa mucho sobre el Caribe, sobre
la historia del Mar del Caribe y entonces escribiò sobre
la ubicaciòn del Paraiso teniendo en cuenta lo que decian
los marinos que venìan al Caribe, pero no hay ni una sola
noticia de la teologia del Medioevo y de las ubicaciones que para
el Paraiso se soñaron en otras epocas, entonces decimos:
este tipo no sabe del Paraiso, sabe del Caribe y no està
bien, pero me parece que este grado de exigencia antes no lo teniamos.
Para contestar tu pregunta, siempre el programa fuè un casamiento
de conveniencia, un matrimonio comodo de personas que no se aman
mucho pero que se divierten y se llevan bien; fuera del matrimonio
estàn la musica y la literatura como mujeres lejanas, inaccessibles
a veces, dificiles de tratar, antipaticas y dolorosas, y aquì,
todos los dìas un matrimonio de conveniencia, una mujer que
uno no ama mucho, pero que nos conoce màs. El Programa
es màs facil: yo hago màs facilmente el programa que
los libros y la musica o el teatro.
Lorenza: ¿Nunca pensaste de terminar?
Alejandro: Parece mucho esfuerzo porque es un gigantesco
volumen, pero sin embargo a mi me sale màs facil hacer seis
meses de programa que escribir dos paginas, mucho màs facil,
porqué hay algo que es vivente (las palabras de la radio
se las lleva el viento) y podemos, si queremos, estar flojos un
dìa y dos y tres y cuatro y cinco semanas es casi como una
larga paciencia compartida entre nosostros y el publico; en la literatura
no hay esa paciencia, lo que uno escribe permanece y uno tiene otras
exigencias y para decir la verdad hay mucho màs de mi en
los libros y en la musica que en el Programa donde hay una hasta
una situacion teatral, en donde yo soy yo pero no tanto, en donde
trabajamos con material ajeno, divulgamos, somos divulgatores del
tipo de Isaac Asimov. Asì hablamos de Galileo, pero no estamos
descubriendo nosotros mismos la Luna de Juppiter; contamos de un
señor que se llamaba Galileo que un dìa descubriò
la Luna de Juppiter, eso es divulgar; en la literatura no podemos
decir: "habìa un señor que un dìa escribiò
Nel mezzo del cammin di nostra vita"...
Lorenza:
¿De que manera estos tipos de trabajos se permean mutuamente?
Alejandro: A mi me parece que la post modernidad, entre tantas
circustancias que promueve, facilita o auspicia lo que llama la
articulacion. Cuando yo era muy jovencito las personas que se dedicaban
a màs de una disciplina, a màs de una cosa eran llamada
superficiales (quien mucho abarca poco aprieta) entonces si uno
tocaba el piano y al mismo tiempo estudiaba medicina y al mismo
tiempo escribia sonetos era un diletante, un perpetuo aficionado.
En los tiempos que corren, en este principio de siglo, el artista
tiene esa obligaciòn: el escritor debe conocer los elementos
de la filosofia y del teatro y de la musica y debe articular...
¿de qué sirve hoy un mero pianista? Si no tiene idea
de como se maneja una escena, de qué es una puesta en escena,
si no tiene idea de como son los diseños y no tiene una -siquiera
intuitivamente- formaciòn pictorica o relacionada con la
plastica... es indispensable y en ese sentido la radio me obliga
a un trato permanente con la pintura, con el arte, con la filosofia,
con la historia y con el rumor y un ejercicio repentino de creaciòn
y de formacion imediata de estructura... eso es una gymnasia muy
util para la creaciòn, pero tambien al mismo tiempo de la
otra manera mi vinculaciòn con la musica y con los libro
(yo leo) me sirven para lo que aquì a veces se piensa que
es improvisaciòn: no es improvisaciòn, es que uno
ha andado mucho tiempo entre libros y con ejercicios de creaciòn
que lo habilitan para manejar esto. La radio me ayuda en los libros,
en la musica... y la musica y los libros me ayudan en la radio y
yo creo que un artista - aunque sea un artista muy modesto y muy
pequeño como soy yo - hoy no puede resignarse, no puede creer
que el mero desconocimiento de una cosa le garantice la destreza
en otra, come se creìa que los mejores medicos eran aquellos
que no sabìan nada de geografia. Bueno, ahora yo creo que
es lo contrario: yo creo que en muchas artes es indispensable ser
un hombre culto. Un director de cine tiene que ser un hombre culto
porque sino corre el riesgo de filmar de un modo inaugural, filma
como si nunca se hubiera filmado antes, ¿porqué? Por
que no sabe lo que ocurriò ante él. De modo que este,
de ambular en distintas disciplinas, me facilita a mi que no soy
nadie un andar un poquito màs elegante.
Lorenza: ¿Qué has hecho de teatro
a parte de la Opereta Lo que me costò el amor
de Laura?
Alejandro: A parte de la Opereta yo he escrito una obra basada
en el cuento Las tetas del Devoto que se representò
en el año 1990 y se llamaba El barrio del Angel Gris justamente.
Vas a conocer casi toda la historia por que es una recopilaciòn
de algunas cosas que aparecieron en la Cronicas, pero tiene
una forma teatral y estructural y he hecho tambièn despues
algunos espectaculos menores... no puede hablarse de obras de teatro
sino màs bien de espectaculos teatrales con pequeños
passos de teatro y una media hora de duraciòn presiedidos
por charlas conceptuales.
Maria Laura: ¿De qué manera se hace el otro
al qué vos queres comunicar, pienso debe ser todo un trabajo
el hecho de comunicar a traves de libros, comunicar al que està
acà, el que te està escuchando... en qué pensas
cuando por ejemplo hacès el Programa o bueno cuando estas
en teatro, que tambièn puede ser televisado?
Alejandro: Yo pienso en mi sinceramente... Yo creo que no
es posible pensar en esta entidad astracta que se llama
el publico. Yo trato - lo digo con toda humildad - de
hacer un programa que me gusti a mi y no siempre lo consigo porque
soy mejor como espectador que como creador y soy màs exigente
soy un espectador exigente y al mismo tiempo un creador bastante
poco diestro, asì que casi nunca me complazco pero de todos
modos trato que me gusti a mi. Imaginemos lo contrario: imaginemos
un artista que buscara unicamente el beneplacito del publico. En
algun momento van a entrar en contradiction - yo creo que rapidamente
- sus preferencias y las preferencias del publico y ¿qué
hace entonces? ¿Hace lo que supone que el publico quiere
o lo que él quiere? La respuesta es: debe hacer lo que él
quiere y si despues por un milagro cosmico tenemos suerte y el publico
se complace por las mismas cosas que nos complacen a nosostros,
habrà llegado el momento de hacer una fiesta y de ponernos
muy contentos pero si para otener lo que se llama un exito, un successo,
tenemos que contrariar los deseos las convictiones màs intimas
del alma eso es un exito disonorevole.
Lorenza: A los jovenes artistas: un
consejo.
Alejandro: Il consiglio è questo: no hay que hacer
caso de consejo alguno y menos de aquellos que lo sacan facilmente
del bolsillo al final de una entrevista. Yo creo que hay que buscar,
yo creo que cad uno debe buscar el camino. A mi me han dado muchos
consejos, y los consejos directos, como se ve, no me han servido.
A lo mejor es preferible tratar con los grandes artistas del presente
y del pasado y ver que cosas de ellos podemos aprender màs
allà de lo que aconsejaré.
Lorenza: ¿Te veìas como podìas llegar a
estar hoy?
Alejandro: Yo me veìa en este lugar pero la verdad
es que cuando yo era un chachito no hacia otra cosa que soñar
y verme en este y todos los otros lugares. Me veìa en este
lugar pero me veìa tambien como corredor de los metros llanos
y como campion mundial de peso mediano y como esplorador en el Polo
Norte: imaginaba todos los futuros y entre tantos futuros que soñé
este era uno de ellos, no el mejor, seguro pero tambièn soñé
con esto; entre todos los que soñé, soñé
tambièn con esto y seguro que una noche soñé
en esta entrevista con personas angelicas proveniente de Italia
quien lo soñaria en unas cosas similes. Imaginese un chico
de quinze años sentado en el umbral sin tener otra cosa que
hacer màs que soñar seguro que alguna vez habré
soñado con tigo Lorenza o con una futura Lorenza que venia
de Italia a preguntar que opinaba yo sobre el arte y sobre la literatura,
como si yo supiera algo de eso. Eso es màs de lo que he soñado
nunca y que ademàs anche le locales venieran a traducir.
Lorenza:
Se puede tambien soñar un fracaso.
Alejandro: Sì claro, no es necesario que todo lo que
escribamos venga certificado por un suceso previo, esta es la idea
que tiene la gente comun del escritor: piensan que uno escribe solo
lo que le ha pasado, entonces inevitablemente Salgari que jamas
saliò de su casa debe haber andado por la Malaysia, que sé
yo, no sabemos. En algun caso sì pero otro no.
Maria Laura: Respecto a lo que el escritor pone en la obra...
qué opinas: el escritor expresa lo que es, lo que quisiera
ser o sea expresa parte de si mismo o expresa cosas sueños
de otros...
Alejandro: Un poco de todo: es misterioso el origen de la
cantera del escritor.
Es tàn lo que uno es, pero mejor es un poquito, es una pimienta,
es un grano de pimienta y todo lo otro son cosas que el escritor
leyò, cosas que huyò en su casa, destrezas que le
aprendiò a otros escritores y no solo otros escritores, sino
personas sin importancia de la pizzeria de la esquina... toda esa
collecion de vivencias, de recuerdos, de recuerdos familiares, de
recuerdos escolares, de libros ajenos de enseñanzas de tecnica,
de tecnicas de tecnica, toda esa mezcla pero igual la mezcla es
misteriosa por qué recibe influencias directas y inviersas.
Un escritor escribe en una epoca donde hay una dictatura y esa dictatura
lo hace rebelde al escritor y el escritor escribe versos rebeldes
en contra el universo que propiacian la demoliciòn del cielo
y del infierno pero esa misma dictatura por ahì genera tambièn
en la misma epoca, en la misma cuadra otro escritor complaciente
que escribe historias que estan sujetas a lo que el regimen dicta.
Lorenza: Como Monteverdi en el '600.
Alejandro: Exactamente, el padre de la obra. Claro. O sea
que no podemos saber, no es mecanico. Ni tampoco es mecanica la
relaciòn geografica. Dicen El Martin Fierro es una
obra que està, que ha nacido en virtud de la economia pastoril
de una zona como la Pampa. No es verdad. No es verdad, por ejemplo
zonas - lo dice Borges - zonas de una misma economia como, por ejemplo,
Oregon en los Estados Unidos tienen una economia pastoril muy semejante
a la Pampa argentina esta zona se ha astenido de escribir minuciosamente
de escribir el Martin Fierro, de modo que lo que hay antès
de la obra en el escitor es un misterio. Està ahì
pero no sabemos como fonctiona. Para terminar: seguro que los astros
influyen en nosostros, es seguro, pero no sabemos como, no sabemos
como.
Yo he ademàs cometido el imperdonable error de llegar una
hora tarde cosa que serà consignada en la entrevista: una
hora tarde! Mascalzone. Me gustò mucho contestar a estas
preguntas y me gusta mucho saber que el que va a huir la respuesta
no me conoce.
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